Por qué amar a Hitchcock
La carrera de Alfred Hitchcock es única. Nunca se había propuesto ser director de cine, pero a partir de suplencias y encargos descubrió su talento. Su primera película ("The Lodger") fue sobre Jack, el destripador: un asesino que fascinó a los ingleses que así como llegaron a pensar que Chstopher Marlowe y Francis Bacon fueron Shakeaspere, creyeron que Lewis Carroll era Jack The Ripper. Su última no llegó a ser: ningún estudio quiso hacer algo tan descarnado. Le pidieron que se retirase porque "la marca Hitch" se vería perjudicada con algo así de brutal. Borges lo amó. Escribió sobre "Los 39 escalones" y adoró "Psicósis". Su desembarco en Hollywood no fue como lo pensó: David O'Selznik no le dio libertad alguna y lo esclavizó por un contrato de siete años, que empezó, no como él quería con "Titanic", sino con "Rebecca, una mujer inolvidable". "Lo que el viento se llevó" es una leyenda de la Paramount, pero no ...