A la vejez, viruela: mil quinientos millones de vidas salvadas por una gallega olvidada
Sócrates fue considerado el hombre más sabio del mundo por el oráculo de Apolo de Delfos (centro del universo) porque era el único conciente de la infinitud de su ignorancia. Ser sabio es no tanto saber mucho como advertir lo mucho más que no se sabe. Cuando asentimos alborozados ante esta noción, creemos que sabemos todo lo que la humanidad llegó a saber hasta ahora, pero neciamente negamos que haya tantísimos saberes que indagar, investigar y explorar: esa es nuestra tendencia. No tendemos a creer que lo que sabemos es que Andrea del Boca ahora está en decadencia pero no qué motivó el ascenso del reino carolíngeo. Admitimos que sabemos un par de cosas y nos faltan otras: no es tan fácil reconocer que hemos llenado de información banal nuestra cabeza y que ignoramos incluso saberes que la humanidad ya conoce perfectamente y son inspiradores y trascendentales pero las endorfinas estaban con Cacho Castaña escondido en el capó del coche de Susana saliendo con Monzón más que en la solució...