No estoy depilada, te soy sin cera
-¿Con quién pasás este 14 de febrero, Martu? -Con el fantasma de mi mujer ideal, ya sabés -No tenés que resignarte a eso, todavía te mantenés y sos atrayente. No para mí, que me gustan morochos, claro -Pero mi calva ¿revela que fui rubio? -No, es que...no sé como explicarte, amigo...Tenés una posición poco viril...te tenés que buscar una mujer más fálica que yo -El fantasma de mi mujer ideal es recontraremilfálica, te da órdenes en la cama -¿Te la cogiste ya? -Sí, yo no soy como mis amigos intelectuales que la única posibilidad que tienen de que se ponga en cuatro es que se haga therian -¿Y por qué no sos el novio en la vida real? -Porque odiamos al amor. Nos gustan la amistad, el compañerismo, la ternura, el erotismo. Nos gustan la filosofía, la literatura, el humor, comer rico, los temas inmobiliarios y hablar pésimo de los exitosos mediocres, pero el amor nos parece una estupidización rayana en la demencia peligrosa -Pensé que era porque la habías ofendido con alguna pelotudez que e...