¿Por qué dice Freud que lo deprimido siempre vuelve?
Hermoso reencuentro inesperado con Lucre Leguizamón, quien fuera mi mentora, produjera en la Revista D'Mag la columna humorística con la que a veces colaboró el gran Sebastian Kleiman y me diera su espaldarazo convencida de que con mi capacidad creativa yo estaba llamado a triunfar. Una felicidad plena verla iluminada, resplandeciente y madraza. Y por si esto fuera poco, señores, encima me dio dos mil pesos de propina por llevarle el sushi!! Con mi querido discípulo hablando de "El nacimiento de la tragedia" para distraernos de lo trágico que nos resultó haber nacido y su posible articulación con "El lago de los cisnes", porque pese a que en realidad nos olvidamos, se nos hace una laguna y terminamos siendo unos gansos, somos bastante cisnéfilos...A todo esto todavía no contraté el flete que mañana temprano traslada quince cuadras una mesa. Están a tiempo de trasladarla caminando conmigo como changa. Queda en Almagro la casa de la que me regala esa satisfacci...