Testigo de cargo: una obra maestra que sigue obrando maestría
Borges dijo que el género policial creó un tipo de lector suspicaz. Lo que no agregó es que creó un tipo de escritor detallista. Billy Wilder siempre fue un director detallista, también en sus comedias, iluminadas por el espíritu de Lubitsch. "Testigo de cargo" es una obra maestra del género. El suspenso es tan logrado, que si no me hubieran dicho que la dirigió Wilder, habría creído que la dirigió Hitchcock. Fue la segunda realización de Wilder, después de "Berlín Occidente" con la Dietrich, profunda y longeva amiga y cómplice. Es ella quien lo convoca a dirigirla. Son raros los casos de grandes actores convocando a grandes directores. Cuando sucede, logran su mejor actuación. Por ejemplo, Leo Di Caprio convocando a Scorsesse para "El lobo de Wall Street". Es la última con Charles Laughton, a quien hubiera querido tener como Moustache en "Irma, la dulce", pero ya estaba gravemente enfermo. Le había propuesto hacer "Coronel Redl" per...