Clint Eastwood como para fundar una nueva religión
Falta muy poco para que se muera Mel Brooks, Charly García, Woody Allen y falta muy poco para que te mueras vos. Perdón. Me había propuesto limitarme a decir que falta muy poco para que se muera Clint Eastwood. Le dieron el Nobel a Bob Dylan, Chesterton y Borges ungieron a Whitman, Poe fue reivindicado por los franceses, pero si yo tuviera que elegir a mi norteamericano favorito sería él. Porque como Borges, como Goethe y como Mirtha, como el buen vino, es mejor con los años. Solo personas pensantes, autosuperadoras y creativas son mejores con los años. Salvo Shakespeare y todas esas potencias intelectuales desmesuradas que solo son mejores con los años porque se tranquilizan en razón de su decrepitud. Clint Eastwood empieza su carrera algo accidentalmente. Nadie al principio cree que sirva como actor porque lee sus líneas entre dientes. Hay en su performatividad lo sobrio de Harrison Ford, que era un mero carpintero y fue considerado, como actor, de madera. Oscar Wilde postuló u...