Entradas

EL MEJOR TRABAJO DEL MUNDO

Imagen
Ni bien entré a dar clases a este colegio, la preciosidad de las chicas de sexto me aturdió tanto que tuve que hacer un gran esfuerzo para sustraerme a tanta belleza y dar una clase con compostura. Recordé una recomendación de Dale Carneguie en su "Cómo hablar en público": imagine que sus oyentes están desnudos. No ayudó. Pese al temor a que me despidan por algún comentario desafortunado en las redes, por algún comentario desafortunado en clase y por quedarme temblando de miedo callado en lugar de hacer comentarios oportunos, los chiquilines reiteraron que les caigo super bien. Que soy tan buena onda que ni cuando trato de hacerme el mala onda me sale. La cosita más preciosa que vi en mi vida me preguntó si estoy con alguien. Le dije que no, que ahora me separé. Puso carita triste y se recompuso en seguida riéndose de su propia picardía: -¡yo también!. No es una muestra aislada ni un coqueteo con la fantasía de atraer a un hombre grande: me dicen que vaya a vivir a sus casas ...

Esteban, papá y Charly

  Martín Brauer n S s t o o d p r e 9 . : 1 A g . m 3 f f r s 1 2 l a g 1 l y   a 0 5 p 0 6 3 7 2 9 1   m c m u c   9 8 3 f   l l e   t   · Compartido con: Tus amigos Tengo el honor y el deleite de ser amigo de Esteban, además de disfrutar de sus pensamientos brillantes. Uno de los mayores honores que me hizo, en tiempos en que me distancié de mi padre para abordar con irreverrencia y osadía el humorismo fue no sospechar que yo-siendo mi nombre, no sé si todos en la sala lo saben "Martín Brauer"-era hijo de mi solemne y riguroso padre-que se hace llamar, quizá algunos lo conozcan, "Daniel Brauer"-con quien cursó primero una materia inicial ("Problemas especiales de Metafísica") y luego, casi terminado la carrera, un erudito y hegeliano seminario. Recuerdo haberle confesado cuánto ansié siempre la difícil aprobación paterna, cómo traté de eliminar unos difamantes carteles en su contra que alguien colocó en Puán haciéndolo pasar por El Guasón. Me dijo que lo...