Esteban, papá y Charly

 Martín Brauer

Tengo el honor y el deleite de ser amigo de Esteban, además de disfrutar de sus pensamientos brillantes.
Uno de los mayores honores que me hizo, en tiempos en que me distancié de mi padre para abordar con irreverrencia y osadía el humorismo fue no sospechar que yo-siendo mi nombre, no sé si todos en la sala lo saben "Martín Brauer"-era hijo de mi solemne y riguroso padre-que se hace llamar, quizá algunos lo conozcan, "Daniel Brauer"-con quien cursó primero una materia inicial ("Problemas especiales de Metafísica") y luego, casi terminado la carrera, un erudito y hegeliano seminario.
Recuerdo haberle confesado cuánto ansié siempre la difícil aprobación paterna, cómo traté de eliminar unos difamantes carteles en su contra que alguien colocó en Puán haciéndolo pasar por El Guasón.
Me dijo que los mandó a poner él, para enfrentar lo que entendía era una soberbia intelectual ajena a toda empatía afectuosa. Allí decía que "Brauer ponía notas negativas", como por ejemplo "menos siete". Le expliqué que en la grafía alemana muchas cosas llevan el órden inverso y que seguramente quiso poner un "siete menos".
Como ejemplo de su militancia por una intelectualidad sagaz nada reñida del brindar afecto empático, empezó a tratar de querer a mi viejo por quererme a mí.
Esto dio lugar a aclaraciones desopilantes: -Odio a los pedantes que nos miran por encima del hombro y se creen superiores a nosotros...Martín, obviamente no lo estoy diciendo por tu papá, que obviamente tiene con qué...
Esta rectificación excepcional a último minuto sucedió cuatro o cinco veces: -La gente emocionalmente avara y mezquina en el elogio muestra un frío en el pecho solo lindante con una estrechez de miras para el análisis realmente exhaustivo...estehm...querido, Martín, no vayas a creer que me refiero a tipos como tu progenitor, que sin duda habrá sufrido una infancia terriblemente conflictiva y está más que justificado...
-Siempre sentí que ser un apóstol del gorilismo y encima creerse con mayor sensibilidad abrazando a una izquierda caviar es lo más de derecha que se puede ser en la vida...ay, ay, ay, Martincho, espero no creas que hablo de "cocoliso", que en sus clases mostró la profundidad de su críticas al peronismo, etc.
Decir que admiro a Esteban casi tanto como a Borges es negar su dimensión de seductor irresistible a lo Bioy.
Puedo preciarme de haber hecho un juego de palabras que le encantó refiriéndome tanto a la fecha previa a que le depositen los haberes como al cuadro de sus amores "es tu día antes de la plata".
Su reivindicación de Charly me reconcilia con ese alter pater cuya rivalidad con el Indio es completamente inexistente para sus públicos, aunque son desopilantes las cosas que se dijeron (por ejemplo Charly les ofreció produicirles un disco ¿hay algún grosso del rock nacional que no fuera apadrinado por Charly?...le dijeorn que no...Charlý concluyó: LA TENÍAN CLARA...El Indio llama por teléfono muy serio a un Charly muy borracho: ¿De verdad dijiste que tocás mejor que Skay? - -Sí- -¿Es que no hay nada de la realidad que respetes? - -Sí, la vagina -Ah, bueno-y cortó)
Lo popular tiene el registro de una herencia común. Hay en los ídolos populares una capacidad de decir el sentido universal. Pocos la tienen. Cuando aparecen ahora personajes que detestan la cultura popular y, con ello, también la cultura rock, posicionando a Charly García como alguien de derecha es necesario evidenciar dos cuestiones fundamentales: en primer lugar, el desconocimiento del ídolo y del lugar que le corresponde, Charly no hizo "Los dinosaurios" con ingenuidad, sino porque reconoció muy tempranamente que los hijos de puta, en la dictadura o ahora, van a desaparecer, y podríamos mencionar muchas canciones, pero sellemos el emblema. Lo popular es crítico y Charly lo fue, y nunca estuvo del lado equivocado de la mecha. En segundo lugar, que esa pretendida apropiación de Charly García se realiza sabiendo que su velorio no podrá hacerse en otro espacio que no sea el Congreso de la Nación, y que en el canibalismo estúpido de estos lumpenes de la derecha que hoy gobierna el país ya desean la muerte y la apropiación de la misma del que ha sido seguramente el mayor nombre de nuestro rock nacional. No lo tendrán. Y no sucederá porque son ignorantes, porque tienen el destino ya jugado y roto, porque nunca van a saber de qué se trata ser amado. Charly también es del pueblo y ellos son inmundicia y basura, que nunca tendrán el honor del amor colectivo y porque sí. Porque ellos no saben que aunque lo están golpeando todo el tiempo, lo vuelven vuelven a golpear, nos siguen pegando abajo; siempre nos vamos a levantar y ellos nunca van poder quedarse con lo nuestro. Los dinosaurios van a desaparecer.

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