El amor que se finge fingido
Soy un militante del imperfeccionismo. Me siento muy representado por el rechazo animal de Aira a corregir. La creatividad avanza desde adentro de uno, desde una parte autodesconocida, como un manantial, una catarata pero del lado brasilero. No hay que interrumpir la macumba poniéndose la gorra del hemisferio cerebral izquierdo, el izquierdismo ya sabemos que lleva a superyoicas purgas del desaforado Ello con insaciable sadismo en nombre del responsable deber. Nietzsche nos llamó a despertar las subterráneas fuerzas que ni sabíamos que teníamos, las que el calor de establo y la moral de esclavo anestesian. Por supuesto, "calor de esclavo" sería mejor síntesis hegeliana. Porque un esclavo para Hegel no es un sometido, en todo caso con goce masoquista. Desde abajo crece, es el que termina sabiendo, trabajando. Pensemos en los "trabajos del amor perdidos" como lo diría Shakespeare, en el trabajo de exigencia que el cuerpo le hace al alma y el ánima al organismo según l...