"El magnífico": mejor sátira contra Bond que la de Woody y Mel Brooks
Philippe de Broca es un genio hoy relativamente desconocido. Aprendió de Truffault y Chabrol a hacer cine, es decir, a poner una cámara en un encuadre. No es que aprendió de ellos a ser rebelde y contestario. Su cine es majestuoamente clásico. "Rey por un día" es una joya. No importan los biografismos: se casó con Louise Lane (Margot Kidder, que en "Superman III" se reencontró con su ex amante Richard Pryor). Como se sabe, el público norteamericano no ve films extranjeros: "Mi testigo favorito" es una remake, no demasiado lograda, salvo en el sentido de que hay un sujeto que oníricamente imagina una realidad ideal absolutamente redentora de la que vive. A diferencia de la sátira "Casino Royal", que fue exitosísima pero a Woody le dio vergüenza, este film podría ser parte de la serie de simulación de una realidad, como "Goodbye, Stalin" y "La vida es bella". El espectador asiste a la realidad oscura del protagonista y a la i...