Breaking Bad
"Breaking Bad" acaba de ser elegida la mejor serie de la historia. Por supuesto la primera pregunta basante pendenciera es ¿compitiendo con quién?. ¿Qué hace que un profesor de química fracasado diagnosticado con cáncer se convierta en nuestro nuevo James Bond? No es un Santos Vega ni un Aquiles, sino un antihéroe. Un hombre que, a diferencia del pecador arrepentido exaltado por el cristianismo, quiere ser santo de buenas a primeras. Rousseau dice que al hombre, santo y divino, lo corrompe la culturalización. Marx no es tan ingenuo, pero admite que el obrero explotado es derechista por inevitablemente idiota. La narrativa de la serie ungida como mejor de la historia no tiene a un héroe impoluto, sino a un desesperado, diagnosticado. El enemigo de Bond es ruso. El enemigo de Superman es Luthor. El enemigo de Popeye es Brutus. Acá tenemos algo mucho menos maniqueo, hagiográfico: el enemigo está adentro y no afuera. No hay esperanza Disney de redención contra el cáncer. La red...