La despedida de Aristóteles
Con la despedida de Aristóteles del parapeto, la Selección Argentina arranca una nueva etapa.
Acusado, como Sócrates, de Asebeia, Messi deja huérfano a un combinado que no logró imponerse en su estudio zoológico, pese a donaciones de animales embalsamados, por parte de Alejandro Magno, pero nunca va a olvidar la gloria eterna en la final contra Platón, si bien el argentino contrario al atomismo, seguirá reivindicando al gran enemigo de los libros, arquetipo de futbolista suprasensible, ascético, irónicamente recordado por sus textos, frente a un Estagirista, de quien sobreviven los apuntes de las clases de sus alumnos.
El contrato de Teofrastro vence en diciembre pero todo parece indicar que habrá una renovación.
Cuando Estragón en TyCSports critica el hacer públicas las doctrinas acroamáticas, Aristóteles anunció su retiro de la metafísica, hecho que nadie tuvo la anagnórisis de presentificar en el entramado de su discurso de despedida en el que aseguró que nunca renegó de la Selección Nicomaica.
Andrónico de Rodas negó que el arquero Aberróes atajara todos sus tiros libres por haberse aprendido las nociones del primer motor gracias a Silas.
Es mucho de la dimensión de Aristóteles que solo las generaciones ulteriores y la distancia del tiempo nos van a permitir aprehender en su medida. Por ejemplo "Adiós, Leo", parece desmentir el hecho de que se llame Lionel.
Humberto Grondónaxas bebe las aguas del Leteo y nadie lo reivindica como quien lo ficha para Argentina tempranamente, impidiendo que se una al culto persa.
Suele decirse que la humanidad se divide entre aristótelicos y platónicos, pero el golazo de Nico Paz, promete terminar con esa grieta...
Comentarios
Publicar un comentario