Lali versus Galileo


 En "Der Vorleser" ("El lector"), Bernhardt Schlink narra cómo una mujer prefiere parecer asesina a revelar que es analfabeta.

Es decir, se inscribe como una de las grandes observaciones psicológicas literarias, en las que el humano enfrenta lo grandioso y se preocupa por miserias.
Al Capone es arrestado por evasión de impuestos, no por sus asesinatos y miles de contravenciones mucho más graves a la ley.
El mito popular considera que Galileo fue condenado por confirmar a Copérnico y contravenir la teoría heliocéntrica. Pero la Iglesia no lo ataca por el detalle de si es el sol el quieto o La Tierra. Para la Iglesia lo decisivo para condenarlo es su teoría atómica. Como a Giordano Bruno. Si las cualidades sensibles son puramente subjetivas, entonces no habría una unidad sustancial en el momento de la transustanciación. Es esencial entender esta sutileza diferencial. Porque Darwin es infinitamente más enemigo de la Biblia, pero nunca se metió a discutir la física de la teología.
Galileo es obligado a retractarse porque está haciendo quedar al Papa como farsante, cosa que ni Nicolás de Cusa quiso.
La autoridad del Papa tenía que ser inflada.
La infabilidad del Papa surge de esta inflabilidad del Papa.
Voltaire dijo que si Dios no existía, había que inventarlo, Hegel le confesó a Heine que el cielo sarampionado de estrellas no encierra deidad alguna, pero el jardinero necesita a ese Vigilante para no asesinar a su abuela.
Nicolás de Cusa, cuya teoría del Dios que reconcilia opuestos anticipa a Hegel, cuya teoría de que la infinitud está en cada espacio, anticipa a Leibnitz, entendió que la autoridad papal era indispensable.
Hegel reescribió la historia de La Historia con sus tríadas dialécticas progresando y recortó la historia de la filosofía para establecer una divisoria de aguas entre empiristas y racionalistas y rescatar a Kant como síntesis.
Galileo pasa por ser el revolucionario que matematiza la ciencia con experimentos cruciales popperianos, no dejándose sobornar por los prejuicios de la razón, pero su telescopio pésimo, copiado de los Países Bajos, en los que se veía menos que una vaca en un zaguán y un cura en la nieve, solo sirvió para ver imperfecciones en la luna.
Fue la primera carne humana en advertir la existencia de Saturno.
Y se lo celebra como el empirista modélico de la ciencia.
En su diario, al ver el anillo, anota que rodean a Saturno dos lunas.
Sus ojos vieron el anillo, su mente no podía concebirlo, la hipótesis racionalista prevaleció.
Tenemos a Kafka y a Proust y a Shakespeare, a Píndaro, Esquilo y a Homero como próceres de la literatura.
Eso está bien.
De no haber nacido Dalí ¿otro hubiera hecho relojes derretidos?
Lo que está mal es tener a San Martín y a Nelson y a Garibaldi, a Bismarck y a Alejandro Magno como próceres, porque la guerra, si bien pudo haber tenido como triunfador al rival, no aporta nada muy singularmente nuevo a la humanidad.
La guerra y la ciencia son disciplinas con un mismo objetivo nada personal.
Putin quiere anexar Ucrania, pero si lo lograse, no hay algo muy específico de Putin en la Rusia que la incluya.
Si Madame Curie no descubría el radio, lo descubría Edison.
Inventores y descubridores no deberían legar sus nombres de pila bautismal a la gloria, están negando que subordinaron caprichos personales y manías al sistema ahistórico trasnacional.
Dejemos que Mozart y Joseph von Stenberg, Frost y Whitman sean nuestros apóstoles.
¿Se detendría el adaptacionismo si Darwin hubiera preferido consagrarse al aeromodelismo?¿De haber Pasteur sido talabartero, dejaría de haber gérmenes?.
Solo el arte, el campo en el que la civilización admite espacio a los sueños, es el territorio de los dioses seculares.
Nada sabemos de los fenicios, poco de los sumerios, mucho pero absolutamente distorsionado, resemantizado y aggiornado, de griegos, romanos y culturas orientales. Y no lamentamos multitudes y culturas para siempre olvidadas, ignoradas y perdidas, tanto como que no hubiera existido un Conan Doyle, un Quino, un Paul Celán, un Antonin Artaud, un Chaplin.
Si estoy en un acantilado y le tengo que salvar la vida a Galileo Galilei o a Lali, solo por el hecho de que creo que Lali no aportó nada al arte, igual la salvaría para que me bese...

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