Ojo que los monjes trapenses cantan cantos gregorianos, no trapean
Diego Latorre es una fuente inagotable de gemas y hallazgos para el humorista con sus furcios. Para decir que Flamengo está siendo poco práctico, leyendo territorialmente el partido, dice que está seindo muy terrenal...
Mi novia decidió reducir su ingesta de maní y lo llama el plan manicero, mis amigos me cargan...
Werner Herzog tenía el guión para Kasper Hauser, lo que no tenía era el título. Fue a ver la versión fílmica de Macunaíma y oyó una línea que lo deslumbró, se dijo que era el título: CADA UNO PARA SÍ Y DIOS CONTRA TODOS

Los futboldivergentes abren una nueva ventana al lacanismo que retorna a Freud:
Tras el tercer gol del Palmeiras, Serena Tranka está persuadida de que la escuela cognitiva ha fracasado. Los hinchas de River, con Risperidona y Excitalopram creen que estuvieron en partido. Solo resta ver la conferencia de prensa del Muñe: -No voy a entrar en escudarme en criticar al árbitro, al que se le fue de las manos el manejo, porque no fue mano de Colidio-declara el ídolo millonario.
La Licenciada Tranka bebe un largo sorbo de su Coca Colapinto Cero y mientras manotea pochoclo me suspira: -Es forcluir al Gran Otro, es asomarse a ver por encima del Gran Otro un imaginario nivel superior en el que Gallardo no solo no acepta lo que Dios decide, sino que no aceptaría no aceptar lo que Dios decide por la mirada de quienes condenan a quienes digan "Creo en Dios y en particular que está en deuda conmigo".
Lo cierto es que los futboldivergentes son autoválidos. Consideran que estuvieron a poco de clasificar y de ganar la Copa Libertadores. ¿Y por qué no?. La firme voluntad de un deseo que puede dominarse, tantalizarse, mesmerizarse, domesticarse, los convence de que infortunios determinados pero no deterministas incidieron en la deriva del derrotero de su derrota.
Selena me confiesa: -Asistimos, fantasía de la B mediante, coitus more ferrarum, al reverdecer de Moniseur Lacan, incluso para aquellos que ni la ley del off-side descifran.
La acompaño al UBER acariciando su hermosa cabellera, de brillo fálico. Le comento que tendrían que poner espejos en el techo del estadio para aumentar el placer y que Lacan ya habló de ello, y de superyó en "el estadio del espejo".
El ángulo de inclinación de su boca al despedirme con un besito en la mejilla se aparta más de la comisura de mis labios que el beso de saludo iniciático: -Gracias, amigo, por acompañarme a otro seminario futbolístico-me enrostra. -Pronto nos vemos, para ver si las gallinas tienen los huevos de afrontar más que el síntoma.
La dejo en su posición histérica y decido volver caminando en la esperanza de que mi erección tan dolorosa ceda con los largos caminares. Me atosiga una noción que Lacan tomó de Heil-degger: el ser-para-lamerte...Si no te plegás a estudiar alemán con el alemán de las fiestas, estás dando a entender que Michel Nieva hace mal, es medio tarado...


Comentarios
Publicar un comentario