Cualquiera simula el orgasmo, no cualquiera simula hasta el paroxismo arrobado querer a esa insoportable


 Acabo de grabar el segundo episodio del podcast "Novalis" que cumple con el apotegma de que segundas partes nunca fueron malas, tal como pasó con Don Quijotre y Martin Fierro.

No veo la hora de que mi socia, Verónica Furman, lo suba, ya que esta vez es video y van a poder ver lo hermosa que es.
Pudimos hablar no solo de romanticismo, de messmerismo, de la patologización del artista, de la Revolución Industrial en Alemania, de Schlegel y Fichte, de Schelling y Schiller, sino también de la Inteligencia Artificial y su horizonte respecto de la singular sensibilidad de artistas irreemplazables.
Lo primero que aclaré es que somos un podcast de derecha.
Esto sorprendió a mi compañera, si se me perdona lo peronísitico del término que improvisó un "bueno, es muy difícil hablar de izquierda y derecha" a lo que le repliqué "es como te digo: ningún izquierdista diría eso".
Luego remontamos vuelo intelectual, aclaramos el conservadurismo de Novalis oponiéndose al presunto progreso impulsado por die Aufklärung, pero evidentemente me surgió decir que soy de derecha, muy derecha, nacido y criado de derecha porque estoy muy enamorado, enamoradísimo, nacido y criado enamorado de una chica que tiene la inteligencia de Agustín de Hipona y me salva de enamorarme de una hippona.
La particularidad de este enamoramiento es que es un simulacro curativo.
Mi mente siguió estando permanentemente colonizada por mi metejón "imaginario" que alimento convencido de que es la terapia que me va a salvar del amor: mi tendencia patológicamente fiel a la monótonogamia podría por fin tascenderse con esta nueva doble vida que estoy llevando: la "Amada" de la que doy cuenta en textos más o menos humorísticos, más o menos inspirados en ella, más o menos inspirados y la persona de carne y hueso de la vida real que, aparentemente, toco el madero, no ha tomado mis manifestaciones catárticas como desamor improcedente y continúa el vínculo sin todos los dramatismos imprimidos a las teatralizaciones fantasiosas de mi actual "elaboración del duelo" por haber destruido la relación con mis torpezas.
En breve entonces me verán a mí cantando tangos de doloroso remordimiento, de anhelo imposible de volver a verla o siquiera reunirme con ella después de la muerte y cualquier delirio místico que se me ocurra-no incurriré en las canciones de resentimiento después de haber escuchado las de Fito Páez y al Lennon de "How do you sleep?", no suelen elevar mucho al artista.
Voy a explorar estos estados de ánimo ya no exaltados, sino más oscuros, a la luz de su cariño asegurado. Fuimos filósofos griegos en vidas anteriores, confundimios "filia" con "filia", amor con amistad...

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Baco polaco", lo nuevo de Kartun

Martin Pugliese EL PRÓCER DEL STANDUP

El amor más largo del mundo (124 km pedaleando)