Niega al yo, pero nadie mima mejor al ego
El mejor argumento entre los que alegan los filósofos para disuadir al suicida es, increíblemente, el del pesimista Schopenhauer.Kant no disuade al suicida al decirle que no tiene derecho a asumir que es dueño de su vida que le pertenece al Estado-es el clásico argumento cristiano o comunista: sos del Partido, de la grey.
A ojos del suicida, la grey, el Partido, el Estado y hasta su propia familia, lo han dejado reducido a su individualidad.
Schopenhauer apela al narcisismo y le dice al suicida que no va a lograr matándose lo que se propone, que vida y muerte son dos caras de la misma moneda. Que lo diferente es el conocimiento objetivo al que podemos acceder con ayuda del arte, especialmente de la música.
Es un argumento asombroso porque Schopenhauer fue el gran innovador que rompió con la tradición filosófica de despreciar lo fisiológico, fue el filósofo que le puso el cuerpo a la filosofía, fue el que explicó la risa como la felicidad del cuerpo de burlarse de la razón.
Asombrosamente su argumento excelente apela a la razón.
Y eso que todo suicida es mentalmente suicida, no físicamente suicida. La sangre querría seguir viviendo...

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