Versión en tres idiomas del error de Nietzsche respecto de Platón y un anuncio seductor











 Destruida la ilusión de íntima comunión con la pretendida que al principio celebraba mi humor y terminó bloqueándome, abro a mis íntimos amigos como perpleja consulta videítos tipo stand-up que le mandé, el último de los cuales no le gustó. Salvo la interpretación no menos halagüeña de una de mis amigas, que dice que ex profeso quise sacármela de encima, las demás interpretaciones son de una conmovedora reivindicación. Me dicen que no me habían visto nunca tan seductor y atractivo, tan dulce y romántico, tan poderosamente gracioso.

Esos videítos que por sugerencia de mis amigos, en breve editaré para que no aparezca el nombre de la enamoradora en cuestión y compartiré, me asustaron por haberla asustado: todo el humorismo que ansío cultivar en mi vida es una distensión, un descomprimir, una cosquilla, una lucha contra el miedo y si alarman en lugar de empoderar, estoy frito.
Debo agradecer haber entonces, sin proponérmelo no haber rescatado el agua sucia en la bañera y tirado al bebé, sino conservado intacto el instrumento de la escritura jocosa atrayente y acariciadora. A la única a la que no seduje es a la que quería, pero por vez primera, mi analista, mi madre, los niños de la familia me ven en una posición más masculina.
Imaginen la alegría de una madre que dio a luz a un frágil hipersensible al que aún a sus setenta y cinco sentía que debería de algún modo proteger, descubrir que su hijo logró asustar a toda una psicóloga y parecerle "de un accionar psicopático" que le hizo tener miedo de que fuera a matarla....En breve van a poder juzgar por ustedes mismos cómo fue que paranoia mata a galán incapaz de amenazar de muerte a una mosca.
En mi nuevo escenario de, entonces, celebración, me pregunto si siendo que todo cambia tan rápido y hasta Scioli y Pato Bullrich se encontraron finalmente en una de sus panquequeadas y gobiernan juntos, si la chica en cuestión en un futuro volverá.
Mis amigos no la perdonan. Su diagnóstico es cruel. En boca de una panadera, que me diga que estoy loco es un mero insulto. En boca de una profesional de la salud tiene otro peso, traumático y preocupante. Ya sea porque uno se angustia de pensar que tiene algún grave trastorno, o de que estuvo gastando en flores por una psicóloga tan pésima...

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Baco polaco", lo nuevo de Kartun

Martin Pugliese EL PRÓCER DEL STANDUP

El amor más largo del mundo (124 km pedaleando)