¿¿Por qué no confían en Dante Goebbels??
No solo en el aula hay que hacerse el abnegado y recio. La sala de profesores es para decir que son un suplicio y es un apostolado, nada de "me los comería a besos"
Uno de mis cursos era un bardo. Hoy lo solucioné. Agarré al más kilombero de todos y lo hice pasar al frente. -Vos vas a ser mi ayudante, vos sabés mucho-le dije. Inflado el pecho de orgullo, hizo callar a todos.
Hoy operan del ojo a mi querido amigo Cal, que sigue siendo aquel admirado y entrañable hermano que se elige a pesar de que recientemente parlandome a una princesa, descubrí que él ya había hecho su conquista y mi beso en la boca está en lista de espera. Supongo que gustar de la misma sensible y dulce beldad es otra afinidad entre nosotros. Así que no le tomo ojeriza, especialmente cuando lo operan del ojo. Por favor eleven sus plegarias tanto como esta chica nos elevó...el espíritu. A su vez, tengo una amiga que hoy debe resolver una situación delicada pero no opta por hablar de ello más que en privado. Así que mis labios están sellados y todos los suyos por hora también. Lo que vamos a hacer es lo siguiente, nos manejamos así: hagan un rezo de diez avemarías y veinte padrenuestros específico para Cal y su ojito y el otro medio sui generis, cosa de que Dios que es omnisciente igual se avive de para quién y por qué es. He escrito textos muy eruditos y muy divertidos pero nada hace que tenga más likes que esta barata muestra de solidaridad en la que me mandan buenas vibras, menos por real empatía que por pánico a que les falten los buenos deseos de una manga de desconocidos fallutos, el día que una adversidad los oprima, porque en el fondo una sarta de flor de hipócritas de morondanga es lo que son, no digo de miércoles porque hoy es jueves. Desde ya, muchas gracias por la sensibilidad y por acompañarnos así, los amo...
En "No entender", Beatriz Sarlo afirma que desconfía de la sinceridad del elogio y encuentra en el insulto una integridad que hasta puede terminar siendo amorosa.
Cuando lo leí me dije que no era cierto: hay insultos fabricados sin emoción: el hincha de Boca construye injurias contra prójimos abstractos y platónicos que serían aristotélicos amigotes.
Esta tarde una longeva amiga me confesó que no me admiraba intelectualmente, sino que yo le gustaba físicamente. Nunca me había dado cuenta pero esto explicaba el grado de su exigencia. El enamorado puede tomar como miseria insultante la respuesta cortés.
Tod esto para decir que los argentinos pudieron votar a un miserable indigno, salvaje, inescrupuloso, destructor e imbécil movidos por la iracundia indignada, que enceguece.
Nada justifica en cambio votar a Dante Gebel, renovado inescrupuloso indigno, si nos predica la esperanza...
Gardel, hermoso, sin ojeras, nos hace llorar hablando de sus insomnios y sonriente, de su angustia. Después dicen que la ópera es inverosímil, nadie canta cuando está muriendo...
Borges cuenta que Macedonio razonaba que más personas quieren ser médicos o ferreteros que presidente, así que debe ser más fácil, hay menos competencia.
Supongo que Dante Gebel leyó a Macedonio Fernández...
Para decir que los argentinos no somos "hacete amigo del juez", Borges dice que cada país elige a quien NO lo representa: Goethe es cosmopolita y nada fanático, no como los alemanes, Shakespeare es excesivo, no como los italianos, Dante es moderado, no como los italianos.
Qué raro que no agregó a Cervantes y su ironía británica
En Valladolid Cervantes vivió a 16 cuadras de Shakespeare a quien ni conoció ni leyó. El Bardo, sí lo leyó y escribió una obra imitándolo. En Berlin a seis cuadras de Kafka vivió Nabokov, que lo leyó e interpretó, puntualizando como experto en mariposas, que Samsa es escarabajo.
Hay poemas de Góngora burlándose de Lope y de Lope burlándose de Quevedo y de Quevedo burlándose de Góngora, pero todos coincidían en que el peor de todos, que necesitaba un vaso para escribir la "O" y al que para ser un caballo solo le faltaba saber cagar al trote era Cervantes
"La biblia profana de los españoles" llama Clarín (Leopoldo Alas, no el diario) al Quijote
Schelling ve en "Don Quijote" y sus dos partes, "La Illiada" y "La Odisea", una lucha entre la subjetividad y la realidad.
En la segunda parte del Quijote, explica Schelling, la duquesa cumple la misma función que para Ulises, Circe, la maga que hace realidad la ilusión de su aventura
Comentarios
Publicar un comentario