Los Estados Unidos son los mayores genocidas intolerables, pero son nuestro mayores genocidas intolerables


 

El mejor director de la historia del cine es exactamente como el mejor filósofo y el mejor arquitecto y el mejor cuentista.
Borges lo idolatra, en "To be or not to be", que también Woody adora y Wilder lleva a teológica idolatría. 
Mel Brooks muestra que todo genio es un abridor de puertas y hace su versión musical en la que "Sweet Georgie Brown" cantada en polaco descolla.
Nora Ephron, casada con Carl Berstein, periodista responsable de que Nixon cayera, dijo en público sin que nadie le creyera que "Garganta profunda" era Mark Felt. 
Su "Sintonía de amor" es una remake de "An affair to remember". 
Su "Tienes un E-Mail" es una remake de "La tienda de a la vuelta de la esquina" de Lubitsch. 
Su "Cuando Harry conoció a Sally" basada en una experiencia real de Rob Reiner, es un deleite. 
Porque Meg Ryan es ahí un ángel y porque en lugar de Tom Hank siempre eficaz, está Billy Crystal, un humorista al que admiramos porque abre: no canta bien, no es tan gracioso: nos inspira simpatía conmovida porque es el antihéroe simpático. 
No nos casaríamos con Billy Crystal. 
Nos cae bárbaro. 
Nos cae bárbaro porque no nos fascina febrilmente. 
Joe Di Maggio, el mejor amante de Marilyn,  le pegó en el estómago por no nombrarlo el mejor basketbolista de la historia. 
Accedió durante su luna de miel con Robin Williams a aparecer en una peli de Woody, la más cruda. 
"El Aleph" es una remake de "La Divina Comedia" que es una remake de "La Eneida" que es una remake de "La Iliada". 
El complejo de Edipo de Freud es según Levi Strauss no menos "original" que la tragedia de Sófocles. 
Harold Bloom considera que es Shakespeare el mayor artista de todos los tiempos. 
Mucha gente lo conoce a través de "El rey león" de Disney o "Ran" de Kurozawa, es decir, sin enterarse de que en inglés, es un maestro de la palabra dominando la rima del pentámetro yámbico. 
Ninguno de los argumentos que retomó es de su autoría. 
Shakespeare, al ser ignorado como estilista tanto como "autheur", es evidentemente genial como "influencer". 
Sus palabras, que sobreviven a toda traducción, basadas en argumentos que nunca inventó, nos hablan de un insólito talento para conmover. 
Nora Ephron no es Shakespeare ni Lubitsch ni Borges, pero hay algo fabuloso es su transliteración. 
Porque Lubitsch es el director al que amamos quienes amamos a Europa.
Ephron hace pelis bien yankees. 
William James y Peirce llevaron la tradición filosófica anglo a un pragmatismo aún más descarnado que el inglés.
 Los Estados Unidos con su propaganda afectada, puritana y moralista nos parecen analfabetos, ingenuos y un poco incultos. 
Que sean la primera potencia mundial se debe en parte a aspectos técnicos del armamentismo. Pero, lo admitamos o no, también a que son mejores amos que los rusos o los chinos. Dominan el mundo con su fascista expoliación maquiavélica que comabtimos, claro. 
Pero no preferiríamos que otros dominaran al mundo con esa fascista expoliación maquiavélica intolerable que no toleraremos...

Comentarios

Entradas populares de este blog

"Baco polaco", lo nuevo de Kartun

Lacán, terapeuta de Barthes

Martin Pugliese EL PRÓCER DEL STANDUP