Mis amigas hacen dieta líquida pero yo me tomo una cocucha porque hago dieta gaseosa




Si tuviéramos que nombrar a los cinco más grandes escritores judíos, realmente la Torá producida por Adonai no quedaría por encima de Isaac Bashebis Singer o Etgar Keret o Amos Oz.

Recomiendo este libro, que sirve como puerta de entrada y llave maestra a su obra, así como el Borges oral, plagiario de Oscar Wilde, nos ayuda tanto a que se derrumbe la idea de que ese tal Borges sea frío o poco patriótico o hermético o pretencioso.

Es un libro que compramos para reverenciar a este sabio y bebernos sus palabras que emanan como pepitas de oro, pero a la vez, para reducirlo a un repertorio de recursos, apoderarnos de sus mecanismos, imitarlo para superarlo.

Como todo lo sublime que nos hiere de belleza, Amos Oz es deprimente para los depresivos.

Si bien es cierto que para estar bien hay que salir al ruedo, entrar a la arena, tomar al toro por las astas, remarla en dulce de leche, comer sano, dormir mucho, tener amigos, ser filantrópico, hacer deporte, aprender idiomas y para estar mal no hace falta hacer nada, para estar desmesuradamente mal hay que ser un militante de la depresión y muchas veces lo somos.
Porque pese a que existe un mito del hiperrealismo despresivo, la depresión es una ficción, una ficción militante y futurista.
Ningún deprimido vive el puro presente como lo quiere la meditación budista.
El deprimido vive en el futuro: vive, para decirlo más exactamente, impidiendo el futuro.

Le decís: -Tenemos a la selección campeona incluyendo al mejor jugador de la historia, Messi, a unos dos meses de jugar un nuevo Mundial.
Te contesta: -¿Qué gano con ver ese juego de simios millonarios?
O: -Vamos a perder y va a ser una humillación tal que ninguna gloria que hallamos alcanzado hasta ahora perdure como rescatable.

Cada vez que aparece una magnificencia insoslayable , el depresivo recula.
No era tan brillante después de todo.
Nunca su conclusión catastrófica se desprendía realmente en buena lógica de su apocalíptica premisa.
Siempre trampea.
Contrabandea ilusión para sufrir una decepción infinita.

Amos Oz es admirado por todos los lectores y todas las lectoras a quienes se lo recomendé, incluso a quienes han leído las invectivas calumniosas de su hija.

No hay mil quinientos millones de Amoses Ozes. Si los hubiéramos, no lo valoraríamos tanto.

Recomiendo este libro como tónico como para aprender esa obligación de amar nuestra propia vida y este hostil universo.

Todo gran artista nos habita, nos impone, siquiera fugazmente, su destino.

«Yo nunca he creído en las musas, en la inspiración, nunca he creído en esas cosas, pero en el instante que tuve una mesa, una silla y una puerta que podía cerrar, todo cambió" 





-No intente captar la atención de los que no dan bola. Hoy el sistema educativo es así. Tiramos al agua a treinta y salvamos a dos: con estas alentadoras palabras el protagonista de "El profe", serie en la que recalé, francesa y recientemente agregada a Netflix, cuando larga a un secundario bajo la falsa identidad de profesor de matemáticas a un narcotraficante apresado cuyo infiltramiento para cooperar con la policía lo salva de la cárcel. Desde la luminosa novela de Javier Marías"Mañana en la batalla piensa en mí" que no veía una fusión de géneros más lograda. El carisma del protagonista es una cosa, pero que sea a la vez romántica, policial, humorística y de aventuras no indignas de Arsenio Lupin me deslumbra. Hay una soberana irreverencia generosa y democrática y no quedan sin ser parodiadas ni la izquierda ni la derecha. La actitud francesa de altiva dignidad es usada aquí por un héroe chamullero de un modo deleitable. No es que sea tampoco realmente una caja de sorpresas como un perfecto mecanismo de relojería que se eslabona con aceitada precisión: más bien hay pinceladas leves para trazar el contorno del personaje y de su circunstancia, como si cada momento del guión tuviera que cumplir con la exigencia de poder ser completado por otro guionista con un giro de timón trepidante. Hay chistes que solo Luis Landrisina puede contar, en boca de otros no tienen gracia. Y el chaqueño suele apostrofar al porteño que hace chistes impersonales y parabólicos: no es Don Manuel, el dueño de la ferretería sino "un tipo". Cada vez que el arte abandona no para la paleta de los colores, sino para el pincel negro que hace el contorno el detalle realista, los horizontes se le abren y abren, cómo es en el caso de Kafka, que, justo fue un pésimo ejemplo, los cierra causticamente apostando invariable a una infinita opresión inexorablemente inextinguible. Sé que debería hablar de la serie y voy a cantar loas en su alabanza, analizando sus diversos recursos pero recién dentro de dos meses, dando tiempo a todos a que se sorprendan gratamente...











 (de una charla por Whatsapp)

[17:14, 5/5/2026] Martin Brauer: este es el mejor trabajo que tuve en mi vida
[17:15, 5/5/2026] Martin Brauer: es tan improbable como lo fue que el hombre pudiera pisar la luna
[17:15, 5/5/2026] Martin Brauer: y se parece también al alunizaje en esto de que es más el tiempo el que te la pasás viajando que el que estás ahí...

Hoy me supervisaron una clase.
Una alumna algo sobreprotegida, algo mimosa, algo desacostumbrada a ejercitar prusianamente, me gritó "pelado botón".
Me acerqué y le contesté que no a iba a tolerar semejante impertinencia: -Ha de decirse "persona con cabellos especiales botón".
Me recomendaron no hacer chistes en una clase de 35 alumnes, porque 34 se ríen y otro no dice nada pero después te escracha en Crónica TV.
Por ahora sigo invicto, hasta la directora del colegio estalló en una carcajada...

Muchos de ustedes no saben una verga de Hegel ni tienen realmente el cacumen como para más. Pero pueden participar en esta propuesta: detectar frases del acervo cotidiano y analizarlas como si de filosofía se tratara.
Ejemplo primero:
FRASE ESCUCHADA: "Después de trabajar como empleado metalúrgico en el centro industrial de Pilar, aterricé en mi cama sin escalas"
ANÁLISIS: Se emplea aquí la metáfora aeronáutica de la que nacieron tanto la metáfora del "stress" como la de la "resiliencia", así como sugerir que esa compañera de trabajo que se hace la mosquita muerta, en realidad sabe tanto como la mismísima madama de un burdel: TIENE MUCHAS HORAS DE VUELO.
El empleo del avión en el campo semántico de lo onírico, que para los griegos era entregarse a los brazos de Morfeo, un negro grandote tras la involuntaria resemantización del film "Matrix", nos habla sin duda de cómo la alucinación nocturna nos transporta y a grandes velocidades.
Paradójicamente carece, empero, del vuelo indispensable como para llamar poderosamente la atención por la fuerza del símil, estrellandose en el intento contra las torres gemelas de la sensibilidad incólume, etc, etc
Ejemplo 2: "ESTÁ MÁS CONTENTO QUE PERRO CON DOS COLAS"
Análisis: Metáfora de raigambre marxista, que hace residir en el crudo sustrato material observable la esencia misma del fenómeno descrito. La alegría del perro es reducida a su modo de expresión, a su modo de producción al igual que "ESOS TIPOS ESTÁN CORTADOS CON LA MISMA TIJERA"
Ejemplo 3: -"Alcanza y sobra"
Análisis: Si se dijera "sobra" no alcanzaría para "sobrar" expresivamente el alcance. Primero se alcanza entonces la medida adecuada y luego se da cuenta de su superación

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