Estoy en modo nutrición holística: huelo el asado del vecino


 Llegó el gran día: llevo a los chicos al museo participativo de ciencias "Prohibido no tocar". Van a aprender allí fenómenos tales como la refacción de la luz. Mica quiere saber por qué con lo que le hacen pagar de cuota en el colegio no pueden refaccionar la luz. Gonza está disperso cambiando figuritas del Mundial. Me preguntan si lo tengo a Messi:-Claro que lo tengo, quién no conoce a Lionel Messi? Una vez arribados a La Recoleta, Lucrecia y Malvina me piden permiso para comprar un autobronceante importado que no se consigue en todas partes. Accedo a esperarlas y llevo a los pibes a los juegos de la plaza. Todos se zambullen al tobogán y a las hamacas, menos Bauti que se queda cabizbajo y cruzado de brazos. -No te gustan las trepadoras? -lo animo. -La última trepadora que engatusó a papá le costó ochocientos mil dólares solo el primer mes-me contesta. Ya en el museo los chicos me preguntan de todo:si la ley de atracción gravitacional newtoniana sigue sirviendo para cálculos sencillos aún cuando sabemos que el continuo espacio tiempo se pliega y si tengo novia y también se pliega. Su ametralladora de inquietudes dispara en mi un furor explicandis al que es más fácil darle principio que fin. -Por fin entendí el principio de indeterminación de Heisenberg - me dice Santino, durante todos mis catorce años no me entraba en la cabeza. Entusiasmado por su interés empiezo a explicar de manera enciclopédica y compulsiva incluso cosas que nadie me pide. Durante el almuerzo explico cómo funciona el intestino delgado, me paro de cabeza en el comedor y le pido a Nahuel que me ponga una galletita en la boca para mostrar que se puede comer haciendo la vertical. Este exceso, esta tendencia mía a la desmesura llama la atención de la preceptora que me explica que va a tener que labrarme un acta: es al quinta vez que le saco una galletita a Nahuel, son caseras, son de avena, la mamá le manda dos para todo el día y pareciera que pretendo desnutrirlo. Los pibes me defienden pero el mal ya está hecho. Corro peligro de no jubilarme este año si sumo otra sanción. Como dijo Oscar Wilde, el trabajo es la maldición de los bebedores...


Sieben Jahre wollt kein Schritt mir glücken.
Als ich zu dem großen Arzte kam,
Fragte er: Wozu die Krücken?
Und ich sagte: Ich bin lahm.
Sagte er: das ist kein Wunder.
Sei so freundlich, zu probieren!
Was Dich lähmt, ist dieser Plunder.
Geh, fall, kriech auf allen Vieren!
Lachend wie ein Ungeheuer
Nahm er meine schönen Krücken,
Brach sie durch auf meinem Rücken,
Warf sie lachend in das Feuer.
Nun, ich bin kuriert: ich gehe.
Mich kurierte ein Gelächter.
Nur zuweilen, wenn ich Hölzer sehe,
Gehe ich für Stunden etwas schlechter.
Bertolt Brecht

El primer show de Jorge Corona fue tan exitoso que Jorge Luis Borges no solo lo aplaudió de pie rabiosamente, sino que lo esperó y vistó en el camerino.
Fue un momento bisagra.
Jorge Corona, cuya presentación el en show de Ed Sullivan causó la denominada "Coronamanía" pensó que debería hacer algo más profundo.
Su film "Sacudime el canelón, que te lleno de salsa blanca " ganó el Óscar a la Mejor Película Extranjera, pero Berman, Kurozawa, Visconti, De Sicca y Kubrik lo llevaron a pensar que debería hacer chistes menos escatológicos y asumir el desafío de explicar las críticas de Kant.
"La parábola del lamo al clávolo", su intento de llevar a Hegel al cuartetazo resultó más aburrido que chupar un clavo.
Para mucho adoradores de sus chistes fue espantoso saber que no validó todo lo hecho por Tupac Amaru y creyó que había que desmembrar al artista de sus sobras.
En "La Ilusión de Sentido", Jorge Corona corona su evolución al incluir ideas destrozadoras de Jacques Derribá en la noción de "te voy a desfragmentar el upite, putita".
En esta obra, critica el cartesianismo dualista sin dejar de lado la pregunta por el Ser ni la creciente superación de la autoconciencia a través de una hegeliana interacción relacional, o como lo llama Corona "tragaste más tripa que gaviota de saladero".
La necesidad humana de generar significado no difiere de la necesidad del sapo de generar miedo a los camiones es el leit motiv de "Crear significado aunque sea ficción es una necesidad psicológica".
Corona piensa que la física cuántica y la música dodecafónica, el teatro japonés NO y el mejor café hecho por monos defecando desafían la noción de "evolución" de Darwin, palabra tomada de Spencer.
Las últimas obras de Corona se consagran a enfrentar al metafísico Juan Román Riquelme quien insiste en la existencia de Boca Juniors aunque no gane nada: -buscamos en una pareja una compartida alucinación para entre dos subjetividades que se acarician el narcisismo descansar del mundo horrible.
La respuesta de la China Suarez sigue siendo canónica: -Soy objetivamente una anatómica maravilla. Soy la refutación de que el amor es subjetivo: todos me quieren coger.
Renán dijo que los milagros de Jesús eran una mala argumentación para su doctrina. Lo reducía a curandero.
Pensemos en caminar sobre el agua o curar a un leproso.
Karl Popper no pensó en esto.
Pensó que el criterio de demarcación de la ciencia era su falsabilidad.
No pensó en que si la ciencia pudiera explicar cómo se convierte el agua en vino o se camina sobre el agua, queda abolida la fe en la sobrenaturalidad.
Cuando somos concientes del milagro de que los milagros solo son milagros porque trascienden toda explicación científica podemos pensar en lo siguiente: estar vivos, cosa que la ciencia explica-ha transcurrido suficiente tiempo como para que una piedra que rueda por leyes naturales alrededor de una estrella que de casualidad da un calor ni demasiado abrasador ni muy insuficiente, haya generado microorganismos que se reprodujeron hasta generar al ser humano-somos concientes de que es bastante más milagroso que vos estés viendo Gran Hermano que la partogénesis sin inmacular el himen de cierta famosa mujer de Belén respecto de un predicador analfabeto hace unos 2026 años.
¿Cómo es que no nos asombra que tengamos un cuerpo que requiere agua que le administrás a través de la misma cavidad con la que sin palabras das tu estimación a la persona amada?
Aparentemente es más asombroso curar a un leproso, caminar sobre las aguas, resucitar al tercer el día, que googlear dónde nació Wittgenstein.
Asistimos a una época difícil no porque haya más guerra, pobreza o enfermedad que antes. Hay menos. Lo que hay más es sensibilidad. Cuando hay más sensibilidad, dormir sobre cien colchones con un guisante duele más que ser esclavo en Egipto para construir las pirámides.
Yo asistí al nacimiento de mi hijo, vi salir a un brontosaurio de una botella: este bebé no se sorprendió de que hubiera un pecho con leche como un milagro esperándolo: lo esperaba.
Tenemos dislocada nuestra capacidad de asombro. Definimos como "milagro" no a aquello que es trascendente o asombroso, sino como lo que la ciencia no explica.
La ciencia explica por qué esto que leés te interesa. La ciencia no explica el significado que le das al número que salió hoy en la quiniela. Dejemos de romantificar lo inexplicable. Es más fascinador lo descifrado. Dejemos de temer a lo desconocido con aversión a perder a nuestro corrupto gobierno pésimo y a nuestra regañona esposa infumable.
El azar nos hizo ser seres humanos en esta época. La ciencia es lo que nos hizo grandioso ser seres humanos en esta época. Temer a la Inteligencia Artificial es lo que dijo Ludwig Feuerbach: QUIEN TEME LA FINITUD, TEME LA VIDA






Comentarios

Entradas populares de este blog

"Baco polaco", lo nuevo de Kartun

Lacán, terapeuta de Barthes

Martin Pugliese EL PRÓCER DEL STANDUP