En qué falla la tan esperada "Caperucita Roja" de Nolan
Soy un fan de Nolan desde la primera hora, que nadie me entienda mal.
Cuando anunciaron que haría "Caperucita Roja" pensé que se iba a convertir con diferencia en su mejor film.
Sin embargo, ahora que vuelvo de verla, como él nos pidió, en el telescopio interestelar de Winsconsin con lentes negros, debo decir que me siento algo desencantado.
No me interesa discutir si fue fiel o no la historia original, porque la historia original no es más que una fábula y tiene todo el derecho artístico a reescribirla.
Pero que la caperuza sea negra, no me cayó bien desde el comienzo.
Sé que muchos no conocen la historia de Caperucita Roja y no me las quiero dar de erudito insistiendo en las discrepancias. No importa que en el original sea el lobo quien se coma a la abuela y no caperucita a un ñandú. Es la insistencia en la culpa que siente el ñandú lo que me choca.
Es evidente que vemos muchas de las obsesiones de este director en una caperucita negra que va en el Batimovil anotándose en el brazo cosas, horrorizada por la guerra en Dunkerke y preguntándose por qué creó la bomba atómica.
Me molesta esta apelación crítica a lo contemporáneo en la pregunta: -Abuelita ¿por qué tu spam de atención es tan corto?
No logré entrar emocionalmente en la historia, si bien reconozco que la canastita está muy bien diseñada...
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