Le tiré los pibes a Jéssica Biela


 Llego un domingo soleado a La Biela, después de haber caminado por el Cementerio de la Recoleta, comprado puntualmente a mi aire con un si-es-no-es de vacilación en la Yenny del Mall el libro del finlandés que analiza el peligro contemporáneo de las prácticas distraídas que nos llevan a comprar libros escritos por finlandeses y veo a una morocha lunga, con una mini de cuero y las tetas más perfectas que vi en mi vida, completamente sola, escribiendo en su notebook, aparentemente muy concentrada.

La sutileza no es lo mío.
Tengo una sutileza de la concha de tu hermana, quiero decir.
Así que no me preocupo por no ser obvio, me siento lo más cerca que puedo de este hembronón capaz de hacerle parar la pija a un muerto y pido una pinta de birra porque tengo la garganta seca y una rubia helada, intuyo, es la solución rápida.
Resulta que ahora el catálogo de nuevos tipos de cerveza le lleva más tiempo al mozo muy gentil de recitar de lo que le llevó a Bernie, el Tapir Albino, entender que era adoptado.
No espero que entiendan la referencia, ustedes probablemente ni habían nacido cuando a las seis de la tarde tomábamos la chocolatada fascinados por "El mágico mundo de tapirama y las termitas mariachis con un cohete en el culo", me juego la cabeza a que veían Balá, o Carozo y Narizota o vos, que me estás leyendo, seguro esa pelotudez naif de "Mesa de noticias".
La morocha siente como un tacto mi mirada sobre su epidermis y a pesar de parecer una gacela huidiza de porcelana hecha del color de las flores con sabor a tiramisú babé, levanta la mirada y me mira a los ojos desafiante.
Yo no sé nada de lenguaje no verbal, lo único que sé es que el patriarcado falocéntrico me había educado para entender que si caminando por la vereda miraba a una chica y ella bajaba la mirada, la única opción que me quedaba era seguir cogiéndome ovejas o anguilas eléctricas en la finca de Zárate.
-Hay miradas que matan-me dice con la voz más perfecta, que se sentía su saliva de cristalina y refrescante Seven-up.
"Se ha roto el hechizo",
"Cayó el Muro de Jericó",
pensé para mis adentros en el único nanosegundo en el que dejé de pensar en sus suculentos adentros.
Ya conozco el color de su voz tan gruesa como la de aquella cantante negra que usaba un sombrero todo adornado con repollo, brócoli y papines peruanos, seguro que tampoco la vas a conocer, si vos oías Festilindo.
-Me llamo Martín Brauer, mucho gusto-me empoderé-soy editor para El Ateneo, profesor de alemán para el colegio de señoritas "Y mañana serán putas" San Grado de José C Paz en Lomazo Naranja.
¿Puedo pecar de atrevido y conocer el secreto nombre de Dios?
Mi osadía se ha envalentonado: no menos de quince años enamoró Greta Garbo a sus espectadores sin que le conocieran la voz hasta el advenimiento del sonoro.
Y yo ya no solo te vi: te escuché. ¿No es importante lo oral?
-Soy Sabina Marina Attala, me violenta que se confundan siempre mi nombre y me digan "Sabrina" o "Mariana" o "Desatame"
-Sos la personificación de la belleza absoluta
-Estás citando "La importancia de ser Severo", que es como se podría traducir la obra maestra de Oscar sin perder el doble sentido
-Celebro que seas culta y te interesen las artes, aunque solo tus dos globos de helio me bastarían para adorarte si me perdonás que te cosifique, cosita
-Todas queremos ser cosificadas, hermoso. Pero no por cualquiera, bebé. Por deleitable que sea que nos excite haber erotizado a quien nos atrae, puede ser ni caricia para el alma ni otra cosa que vómito para el cuerpo la lascivia de aquel que nos obliga a imaginar una escena en la cama revulsiva ad nauseam.
-Guau, mi amor. Debés ser la primera mujer que conozco tan vivazmente articulada y que domina un léxico que supera el binarismo de los términos "piola" y "puto"
-Soy una mujer muy especial. Y vos tenés una mirada que mata, mi toro
-Estoy tan al palo que no me importa que seas una viuda negra, me estoy por ir en seco ¿por qué no pasamos a los bifes en el telo caro de acá a la vuelta, Moulin Roccocó Cocotte de Laverg, yo invito?
-Si tenés plata, te apuesto un millón de pesos a que con el solo poder mi mirada termino con la vida de la vieja en silla de ruedas que se pidió el tostado
-No tengo un millón de pesos para jugar una apuesta con vos, incluso aunque la ganaría. Ni tengo esa candidez infantil. La credulidad capaz vuelva con la fe que me estás dando. Nadie puede matar a nadie con una mirada de manera literal. Obviamente vos sos de la generación que ya no tiene comprensión lectora ni entiende las metáforas. Me acaban de eyectar del Colegio Sagrado Corazón de las Infartantes porque anuncié que en las Jornadas había que explicitar que las adolescentes ya no entienden las metáforas: ese tiene que ser el primer tema del plenario, lo prioritario de la agenda, así que me propongo ser el primero en tomar la palabra y poner la pija sobre la mesa
-Bueno. Ok. Entiendo. No tenés plata. O mejor dicho la tenés pero ya no tenés trabajo y tenés que estirar el sueldo de un mes a los diecisiete años que te lleve pegar un nuevo laburo. Pero tenés un reloj hermoso, de los que colecciono, una reliquia. Si gano la apuesta me llevo tu reloj
-¿¿El Masuchub Waterproof Ópalo?? Pero ¿por qué no me chupás bien la pija?
-Eso es, hablando de entiende la gente: te apuesto una tirada de goma. Pierdo y me prendo a tu glande o a la raíz -si sos team tronquito-como mamón a la teta de mamá chancha
-¿Me estás tomando el poco pelo que me queda?
-Te la chupo y hago gárgaras con la guasca
-Bueno, me tenés agarrado de las pelotas, a mí y en el sentido panteísta de Whitman a todos los hombres del mundo que represento y que contengo
-Te puedo lamer las bolas también, sí
-Bueno, dale: pestañeá y mirá fijo a esa anciana. Se cae de maduro que voy a ganar la apuesta tanto como se cae de maduro la viejarda
-Mirá esto
-Ahhhhgggh
-Que alguien llame a un médico, que alguien llame a un médico
-Le está saliendo una fosforescencia verdosa a la señora carbonizada, que le tiren aunque sea soda
-Pagá, bombón
-I beg your pardon?
-¿Me vas a decir que con toda tu misoginia realmente creías que no soy trava y sé decir la palabra "obliterar"?
-Sí, obvio, las mujeres ya de niñas hablan más y mejor que los varones
-A tomarme la lechita, papurri
-No, pará, es que yo entendí
-Una verga no entendiste
-Justamente no, ¡qué pijazo! no tenía la más pálida idea de que vos...
-Te podés agachar acá, es toda gente fina, que o se concentra en el propio ombligo o tiene la sangre fría de hacerse bien la boluda
-No me podés hacer esto, tomá el reloj...perteneció por tres generaciones a mi familia
-Dame un besito en la punta de la chota y lo conservás
-Es que no entendés, fui educado en el más estricto antinazismo pero también en la más rotunda homofobia...con matices...justamente hay algo para mí mas aberrante en succionar el miembro de una trans que si, llegado el caso, se presentara ahora Ricky Martin...
-Tomalo con estoicismo
-Estoy sintiendo que se produjo un sismo
-Autopercibite bravío guerrero espartano viril, el colmo del esterotipo del macho cabrío rompe conchas ¿sabías que no hacían ni la comunión ni el juramento a la bandera? El ingreso ritual a la edad adulta era oficiado por un sabio que los sodomizaba: hacer a los soldados todos homoeróticos garantizaba una férrea lealtad cimentada por el lazo libidinal
-Me dejás con la boca abierta
-Acercá tu boca abierta un poco más y por abajo de la mesa, nene...
Tengo cincuenta años bien vividos, dignos, en los que honré los valores que me inculcaron.
Mis padres y mis abuelos ya no viven como para enterarse de que tuve que tragar tripa por primera y última vez en el más piripipí de los restaurantes, solo me hacía paralizar el miedo a que entren mis hijos, pero la mano en la nuca de mi iniciador no permitía esas parálisis.
Me descansaba o realmente es una de esas personas que toman antidepresivos que retardan la eyaculación.
Que una mujer no alcance pronto su orgasmo es prácticamente la ley no escrita con la que se juramentaron para poder sonsacarnos bienes materiales a los culpógenos, pero ¿semejante tararira me va a venir con qué excusa?¿No le irriga la suficiente sangre? Voy a terminar tan agotado que mañana no me levanta nadie ni con una grúa.
El esperado salto de agua de crema para batir siempre esperado, es siempre inesperado dijo Octavio Paz.
Me chorreó toda la corbata, el ojo izquierdo y el neocórtex desnudo.
-Enseñame a matar gente con la mirada-le pedí después de higienizarme en el baño tan pituco.
-No me lo digas dos veces que mirá que sí...Es un truco facilísimo, me lo enseñó un turco en Las Maldivas...pero, no...me agarrás así con la guardia baja...
-Todavía no se te bajó del todo
-No tiene sentido. Es peligroso. Poder ir en naca. Estás sensibilizado de que te rajaron de esa escuela, serías capaz de fulminar en un pestañeo a la directora
-Soy más bueno que Lassie atada con bozal
-Eso no es autorregularse, eso es lo que muestra "La naranja mecánica"
-Me cánico en tu puta brillantez, no pasa naranja, solo quiero saber cómo se hace, te juro por mis hijos, que se caigan redondos si te miento, que nunca lo voy a hacer. Te lo juro por Primo, mi hijo abortado, que resucite si miento
-Andá, Martín, la pasamos bien, ya fue, que fluya.
Es el primer domingo en el que estoy en casa y no tengo que preparar todo para ir mañana a dar clases. Mañana puedo dormir a pata suelta largo y tendido. Hasta esta noche, lloré, me autoflagelé, sentí autocompasión, me recriminé ser un fracaso, derramé cataratas de lágrimas porque ni siquiera me dejaron despedirme de los chiquitines.
Pero ahora estoy en casa y no tengo que acostarme temprano.
Llego a ver otro capitulito de "Mindhuntercunt".
Y quizá Sabina Marina haya hecho bien en no decirme.
Saber matar con la mirada tampoco me va a solucionar lo del pago de la deuda que tengo con el consorcio porque la mudadora rompió el ascensor...

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