El talabartero rumano que quiere ir a Plaza Italia
Breve sátira de un reciente flirt insólito con la mujer más divina que conocí en mi vida, pero que se negó a ser divinizada: -A Plaza Italia -Ah, bueno, qué directo ¿no? -¿Perdón? -Primero tendríamos que conocernos como para ver si somos compatibles como conductor-pasajero -No te entiendo -Es que no me va esto de meta palo y a la bolsa: llevame a Plaza Italia, pum, pim, pam...Hay que ver si congeniamos -Yo te pago el importe del boleto y me quedo quietecito en un asiento o de pie -No, flaquito, eso es deshumanizar el intercambio de dos subjetividades irrepetibles y cosificar el tránsito -Bueno, no sé ¿qué precisás saber de mí? Soy un buen pasajero, nunca tuve problemas con ningún viaje antes -¿Con quiénes viajaste antes? -El 60 a Tigre, el 168, el 151 hasta Belgrano -No se parecen en nada a mí, no me siento representado -Bueno, también viaje en subte, en tren y en avión -Ah, bueno, un degenerado que no le hace asco a nada -No, no, es que a veces parecían el vehículo más idóneo -M...