Victor Borge: la deidad de la perfección que no parece real y por eso padece ser olvidable
Dijo Nuñez Cortés: -Sinceramente, no conozco otros casos en el mundo con el formato de Les Luthiers. Hay cosas que nos tocan de cerca, como los festivales de Hoffnung de música-humor, donde un director hacía chistes sobre la música y usaba una orquesta sinfónica. Nosotros éramos seis locos con instrumentos informales. También recuerdo a Víctor Borge, un pianista danés muy gracioso, pero él era casi un payaso. Lo nuestro iba más por el discurso y la parodia de todo lo que rodea la música seria, como los conciertos, las formas musicales, la sonata, la sinfonía, el trío o el cuarteto de cámara. Ahí había un terreno inmenso para jugar y parodiar. Victor Borge merece, tras estas palabras, una restitutio ad integrum, una reivindicación. Nacido como Borge Rosemblaum como hijo del violinista de la Orquesta Real Danesa y una pianista tan joven que cuando su padre fue a pedir su mano, la familia asumía que pedía la de quien sería su abuela, aprendió a tocar el piano antes que a leer ...